Mi nombre es María del Sol Fernández Rodríguez y resido en Tenerife, la hermosa isla donde nací y a la que considero un verdadero tesoro. Para mí, es un pequeño paraíso en la Tierra, lleno de paisajes que acarician el alma, de mar y cielo que se funden en un abrazo eterno, y de tradiciones que llevo con orgullo en el corazón.